venerdì 6 settembre 2013

La fuerzas de autodefensa en Messico

El Estado y el dilema de la soberanía



Datos:


México de los últimos siete años ha sido el escenario de una continua violencia generalizada en todos sus estados, debida a la guerra entre organizaciones criminales por el control de los tantos tráficos ilícitos porque las contingencias geográficas y historicas, significan que el país está atravesado por enormes flujos de drogas y migrantes.
La posición geográfica de México juega un papel importante porque, a su razón, el país es el epicentro de los flujos de drogas, principalmente cocaína, pero no de forma exclusiva, producida en el Triángulo del Norte formado de (por) Colombia, Perú y Bolivia, y de migrantes de todos los países de América Latina, dirigidos hacia EE.UU..
Las aproximadamente 90.000 víctimas causadas por esta guerra reclaman el poder público de ejercicio de la soberanía nacional, en su mayoría ausentes, con el fin de generar seguridad y justicia para los ciudadanos.
Es en este contexto que desde marzo de este año se ha (es) generado el último fenómeno, bastante previsible en las circunstancias, del nacimiento de organizaciones espontáneas de ciudadanos con las Fuerzas de Autodefensa ocupadas a hacer frente al abrumador poder territorial de las organizaciones criminales.


Análisis:


Las aproximadamente 70 Fuerzas de Autodefensa presentes en como muchas ciudades de los estados más afectados por el problema de la delincuencia organizada tienen su origen, forma y organización heterogénea.
Esencialmente se trata de organizaciones que:
● tienen una fuerte connotación indígena porque en relación con comunidades que en los años han reivindicado y luchado batallas por sus derechos;
● son absolutamente espontáneas y contingentes sin vínculos de ningún tipo más cerca de grupos de vigilantes armados;
● son jerárquicas y estan equipadas, por extraño que parezca, de armas sofisticadas.


Esta clasificación resalta de inmediato los peligros que esta nueva emergencia pone a los mismos ciudadanos y al gobierno central.
En primer lugar, obviamente, las organizaciones relacionadas históricamente a las minorías culturales en ciertas áreas, representan un recurso más que un problema teniendo en cuenta su propia historia de contactos y negociaciones con las autoridades centrales. Las segundas, las totalmente espontáneas, pueden ser fácilmente controlados y rastreadas, en definitiva, en un corto período de tiempo, a un recurso cuando adecuadamente gestionadas, mientras la tercera categoría es sin duda un tema a tratar con cuidado.
Si las dos primeras categorías se pueden controlar con las políticas de inclusión en estructuras de policías también ciudadanas con formas y reglas acordadas, formación y remuneración, las últimas teniendo disponibilidad económica, deducida simplemente da el armamento, demuestran de tener detrás estructuras sólidas y organizadas .
Así que hoy, la presidencia de México, la que dio un viraje a la política criminal prefiriendo el desarrollo general de la sociedad y no el conflicto puramente militar con cada organizaciones criminales, se encuentra a lidiar  también con la posibilidad que las organizaciones de defensa ciudadana pueden a sus vez ser víctimas o constituidas, de (por) las mismas organizaciones criminales.
Estas no es una posibilidad teórica, sino más bien, y sobre todo por las nacidas de la nada armadas y bien estructuradas, de una reale posibilidad teniendo también en cuenta de las anteriores experiencias similares ya establecidas en América Latina.


Tradotto da Laura Moretti