venerdì 30 agosto 2013

EL SALVADOR, “MS-13” y “BARRIO-18”
Con nosotros o contra nosotros:
las maras parecen
I M P L A C A B L E S



Tal vez porque estamos muy influenciados por las cifras de narcoguerra que aún aflige a México, 90.000 víctimas asesinadas desde ace 2006, llegamos tarde en la  calificación correcta de un fenómeno que ahora también se ha llegado a los suburbios de nuestras ciudades de Milano, Genova y Roma.


En nuestro País las pandillas centroamericanas mas activas y también de larga vida, son aquellas de LATIN KINGS y de NETA. Los primeros se caracterizan por una estricta disciplina y por la división jerárquica y se entienden como un grupo de hermanos y hermanas latinos que se riconocen en un mítico País Latino, es decir la “Almighty Latin Kings and Queens Nation” (Poderosa Nación de Reyes y Reinas Latinos: ALKQN). Pertenecen a diferentes organizaciones o bandas de todo el mundo. Sin embargo, debe tenerse en cuenta también la presencia, aunque todavía en forma embrionaria, de comunidades pertenecientes a la MS-13, como ha sido documentado en el curso de la investigación llamada “Amor de Rey”, terminada en marzo de este año en el hinterland de Milano, que golpeó como responsables de  delitos contra la persona y el patrimonio en forma de asociación, los miembros de  LATIN KINGS y NETA.
Volviendo en las Américas, en los últimos días, la oficina regional americana de la Interpol anunció que había establecido, como prioridad, la lucha contra los grupos delictivos organizados de América del Sur en los Estados Unidos, con referencia específica a la Mara Salvatrucha 13 e Barrio 18
By Giles Clarke
Esta realidad criminal que, teniendo en cuenta el anterior, sin duda va a tener un mayor desarrollo, también internacional, no es menos devastadora en términos de impacto social, en cuenta tanto de los daños inmediatos en términos de seguridad negada a la ciudadanía como, en el mediano y largo término, relacionado con el agotamiento de los recursos económicos.

Las bandas criminales, maras pandillas o clicas, son un fenómeno típico en particular de el Triángulo del Norte, El Salvador, Guatemala y Hounduras. Los conflictos civiles de que estos países han sido escenario durante décadas, han dado lugar a un fenómeno de migración a los Estados Unidos en los años 70 y 80 del siglo pasado, de los jóvenes, marginados por el idioma, la cultura y la extración social, que están encerrados en sus origen étnico formando organizaciones de autodefensa que pronto se han desbordado, por la marginación en los suburbios de ciudades como Los Angeles y Chicago, en bandas callejeras dedicadas principalmente a delitos intraetnicos y a tráfico de drogas.


By Giles Clarke

Cuando el gobierno estadounidense aprobó una ley específica y expulsó los ciudadanos ilegales procedentes de esta zona, estos fueron desarraigados de una realidad que consideraban sus propia, sin embargo, a menudo es ya la segunda generación, para ser deportados por la fuerza a sus países de origen de los que no lo hicieron, en la mayoríade los casos, ni siquiera el idioma. Así que el truco: una vez regresados en Guatemala, Honduras y El Salvador, no han pido hacer nada que volver sobre la misma ruta que desde la marginación los llevaron a cometer delitos. El resultado es que ahora las dos principales organizaciones criminales, MS-13 y Barrio-18, tienen el control de la delincuencia organizada en todos los tres países mencionados, y pueden contar sobre ramificación y alianzas criminales en México, en los EE.UU., y más recientemente en Europa.
Sólo para dar una idea, en los días inmediatamente después, en El Salvador ha sido llevado ante la justicia Gustavo Lopez,  responsable - intelectual y material - de el homicidio de 17 personas, incluyendo 3 niños, que viajaban a bordo de un minibús de línea dirigido en el barrio de Montreal. Ahora imaginar la motivación de tal acto es en sí mismo un ejercicio difícil, pero como sucede a menudo, en esta ocasión la realidad supera la fantasía. Lopez, con este gesto, quería simplemente pulsar un mini bus sólo porque directo en el barrio controlado por la pandilla opuesta, pensada, en su opinión, responsable del homicidio de su cuñado.

By Giles Clarke


Parece justo añadir que esto no es un episodio hiperbólico, pero cae, en estas latitudes, en la dialéctica normal entre los criminales que no consideran eventuales víctimas extranjeras a sus mundo, tampoco en la misma forma de daños colaterales sino mas bíen carne de abasto.

Tradotto da Laura Moretti